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Preguntas más frecuentes


 

 

 

 

 

 

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Metodología para el transplante

 


Preparación del terreno para el transplante


El terreno debe estar listo por lo menos 15 días antes del transplante. El principio de esta labor, es crear un lecho bien mullido, suelto y limpio de malas hierbas para que las plantas encuentren las mejores condiciones para el desarrollo de su sistema radical.

Las labores dependerán de las condiciones propias del terreno que se va a trabajar; en general se sugiere cuando el suelo se compacta una labor profunda de subsoleo (importante labor en el hilo de siembra), para facilitar el drenaje, además de barbecho o arado, rastreo (se sugieren dos pasos en forma cruzada), bordeadora o surcadora, rastreo de calles y orillas. Normalmente en las zonas de alta producción la precipitación puede llegar a ser excesiva durante las temporadas de lluvia y es necesario la creación de drenes.

Es recomendable la nivelación del terreno para un mejor manejo del agua de riego y evitar encharcamientos.

Para el transplante se conformaran bordos o canteros de 30 a 50 centímetros de altura, en dependencia de las características del terreno, particularmente en terrenos con dificultad en el drenaje y suelos muy pesados.


Diseño y densidad de la plantación


El diseño del cultivo es muy importante ya que debe ser utilizado como una estrategia para poder lograr buenas cosechas conviviendo con el Virus de la Mancha Anular del Papayo (VMAP).

Éste deberá ser acorde a las condiciones topográficas del terreno y los drenes, y debe considerarse que la distancia entre calles y plantas será en relación a si el trabajo se realizará en forma manual o mecanizada, así como el tipo de riego que se utilizará.

El ordenamiento puede ser efectuado en hileras, simples o dobles, en tresbolillo, para decidir cuál es el arreglo más adecuado debemos considerar los siguientes factores:

Los espaciamientos pequeños entre plantas dan como resultado frutos más pequeños, las labores de control fitosanitario, fertilización y acarreo de cosecha se dificultan.
Los espaciamientos mayores promueven la producción de frutos mayores, facilitan las labores, pero limitan el potencial de rendimiento por unidad de área.
La cantidad de plantas totales por superficie debe de considerar el porcentaje de plantas que se van a eliminar para controlar la virosis.
Se recomienda sembrar plantaciones de más de 2000, ya que la variedad Maradol Roja Certificada, soporta altas densidades, las más comunes son :

Distancias (metros) Plantas por hectárea
a) 3.50 x 1.50 (hileras x plantas) 1,905
b) 2.50 x 2.00 (hileras x plantas) 2,000
c) 3.00 x 1.50 (hileras x plantas) 2,222
d) 3.20 x 1.30 (hileras x plantas) 2,403
e) 2.00 x 2.0 (hileras x plantas) 2,500
f) 3.60 x 2.00 x 1.50 (hileras x plantas) 2,280 (Doble hilera)
g) 4.00 x 1.50 x 1.50 (hileras x plantas) 2,424 (Doble hilera)
h) 3.50 x 1.50 x 1.50 (hileras x plantas) 2,666 (Doble hilera)
 

Las plantaciones con calle más anchas que la distancia entre plantas, son muy convenientes, ya que nos permiten realizar mejor las labores de control fitosanitario, cosecha, fertilización y control de malas hierbas.

Siempre que sea posible las calles deben de estar orientadas de Norte a Sur, para un óptimo aprovechamiento de la luz solar y además en caso de que exista algún tipo de defoliación, las frutas se dañan menos por los rayos del sol.


Marcado del terreno


El terreno se marcará con el diseño definido con el tractor y un pequeño surcador, realizando la labor primero en un sentido y al terminar en forma perpendicular., otra forma en que se realiza esta labor es marcar en un solo sentido y las distancias entre plantas, se marcan con una vara o cinta métrica.

Los hoyos deben de tener 5 centímetros más que el contenedor en donde se tiene la plántula de papaya maradol.


Tamaño óptimo de la planta


El Tamaño ideal de la plántula para transplantar es de 15 a 20 centímetros de altura, con 6 a 8 hojas verdaderas. (Están listas de 30 a 60 días después de la siembra dependiendo de las condiciones del medio ambiente). Es importante evitar que las raíces salgan del contenedor.

Si por algún motivo no se puede transplantar cuando la planta llega a su tamaño ideal, es posible podarlas a la altura deseada, tomando en cuenta un mínimo de 10 centímetros.


Desinfección de la cepa


Cada agujero debe ser desinfectado con el mismo tratamiento que se le da a la tierra en el almácigo a base de nematicidas y fungicidas. O bien se aplica Furadán 5G ® (Carbofuran 5%) a razón de 5 a 10 grs. al fondo de la cepa, puede aplicarse sólo o mezclado con el fertilizante de fondo y cubrirlo con una capa de tierra. Se debe tener cuidado que el cepellón de la plántula no entre en contacto directo con estos productos.


Fertilización al transplantar


A cada hoyo se le va a poner fertilizante con la fórmula 18 - 46 - 00, cuidando que no tenga contacto directo con las raíces, la cantidad a aplicar es variable, dependiendo del estado nutricional del suelo, este puede variar desde 25 a 150 grs. (se recomienda siempre contar con en análisis nutricional del suelo).


Profundidad del transplante


Es importante, al efectuar el trasplante, que el cuello de la planta quede a la misma profundidad ó nivel que viene marcado por el contenedor de la plántula para evitar pudriciones en el cuello de la misma, enseguida se aplica un fungicida sistémico de amplio espectro dirigido al cuello de la planta. Para facilitar su aplicación se le quita la boquilla a la bomba de mochila.


Aplicación de materia orgánica


Si no se aplicó materia orgánica en la preparación del suelo, ésta se puede aplicar en cada hoyo, pudiéndose usar estiércol vacuno, gallinaza, humus de lombriz, cachaza de ingenio entre otros, con la condición que esté bien descompuesta y desinfectada.

Normalmente se requiere de 4 a 5 kilogramos por planta, se puede mezclar con el fertilizante o solo. Otra opción es aplicarla mezclada con tierra alrededor de la planta.


Humedad en el terreno para transplante


Es de primordial importancia que la planta al ser transplantada tenga buena humedad, siendo éste un factor critico del éxito del transplante, lo ideal es regar antes de la siembra, ya que si se deja posterior al transplante y por cualquier problema no se realiza se tendrá una gran cantidad de pérdida de plantas por deshidratación.


Traslado y colocación de plántulas


Los contenedores y las plántulas deben de manejarse con sumo cuidado ya que su sistema radical y el área foliar son muy frágiles, y pueden sufrir daños mecánicos en el transporte, así como por efectos del sol, viento y humedad.

Lo más común es el transportar los contenedores en cajas de plástico o de madera, cubriéndolas con plástico o manta para protegerlas.

Al efectuar el transporte se debe tener el sustrato húmedo, para manipular el cepellón sin riesgo a que se desmorone, y se afecten las raíces.

Después de colocar el cepellón en el hoyo, el cuello de la planta debe quedar al mismo nivel del suelo y no se debe de arrimar tierra al tallo. La tierra que se aplica alrededor de la planta se debe apretar ligeramente.


 


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